En el mercado de las flores, la caja suele quedar en segundo plano. El comprador habla de la variedad, la longitud del tallo, el tamaño del botón y el precio; el responsable de logística calcula el vuelo y el aeropuerto; el florista ya imagina la flor en su establecimiento y el cliente, en un jarrón. Entre todos ellos hay una larga caja de cartón de la que, en la práctica, depende mucho más de lo que podría parecer.
Determina cuántos tallos pueden enviarse en una sola unidad de carga, con qué eficiencia se aprovecha el volumen de carga del avión, si las flores soportarán el trayecto, cuánto costará transportar cada tallo y hasta qué punto será cómodo manipular la carga en la terminal. Sin embargo, los formatos Full Box, Half Box y Quarter Box habituales en el sector no forman un sistema internacional único de dimensiones estandarizadas.
Las especificaciones de fincas de Ecuador y Colombia muestran que no existe un único tamaño estándar de caja para flores. Sus dimensiones dependen tanto de las características de la flor como de los requisitos del transporte internacional.
Qué son Full Box, Half Box y Quarter Box
En el comercio internacional de flores cortadas se utilizan habitualmente las siguientes denominaciones:
- FB, Full Box
- HB, Half Box
- QB, Quarter Box
- EB, Eighth Box
- HBJ, Half Box Jumbo
- Tobacco o Tabaco
Sobre el papel, el sistema parece sencillo. Podría parecer que una Half Box debe equivaler a la mitad de una Full Box y que una Quarter Box, a su vez, debe ser una cuarta parte. Sin embargo, en el comercio real no existe una relación métrica estricta entre estos términos.
Esto no significa que las fincas elijan las dimensiones de las cajas de forma completamente arbitraria. Las variaciones se mantienen dentro de las limitaciones de la logística aérea: las dimensiones deben permitir formar la carga de manera eficiente sobre palés aéreos y otros ULD. Por eso son habituales longitudes de unos 100–105, 120 y 130 cm. No aparecen por casualidad, ya que permiten aplicar distintos esquemas de estiba sobre palés con bases de, por ejemplo, 318 × 244 o 318 × 224 cm. Sin embargo, no existe una relación de múltiplos exactos entre la longitud de las cajas y las dimensiones de los palés aéreos. En cuanto a la anchura y la altura, cada productor busca también su propio equilibrio en función de la flor y del esquema de carga.
La empresa ecuatoriana EcoRoses, por ejemplo, utiliza para el formato HB las denominaciones half-sized box y tobacco, ofrece cajas HB para rosas de 100, 120 y 150 cm de longitud y cajas QB de 80, 90 y 100 cm. La empresa relaciona directamente la elección del embalaje con el equilibrio entre volumen y peso y con el coste de transporte por tallo.
Cada finca utiliza su propio conjunto de dimensiones. Algunos productores modifican la altura y la anchura para adaptarse a grandes botones de rosa, mientras que otros emplean cajas extremadamente planas para crisantemos o versiones alargadas para variedades de tallo largo. Por eso, la expresión "Half Box estándar" aporta muy poca información sobre la unidad de carga real si no se especifican el productor, el tipo de flor y las dimensiones exactas.
Un mismo término, cajas diferentes
Varias especificaciones comerciales actuales permiten apreciar claramente la magnitud de estas diferencias.
| País | Empresa | Formato | Dimensiones, cm | Ejemplo de uso |
| Ecuador | Santa Clara Gardens | QB | 100 × 28 × 18 | Rosas |
| Ecuador | Santa Clara Gardens | HB | 120 × 32 × 30 | Rosas |
| Ecuador | Santa Clara Gardens | HB Large | 120 × 35 × 32 | Rosas |
| Ecuador | Santa Clara Gardens | HB Extra Large | 130 × 42 × 42 | Rosas |
| Ecuador | Nivalia | QB | 98 × 28 × 17 | Rosas, gypsophila y otras flores |
| Ecuador | Nivalia | HB | 105 × 35 × 35 | Rosas, claveles |
| Ecuador | Nivalia | HBJ | 120 × 35 × 35 | Flores de tallo largo |
| Colombia | Flores Timaná | QB | 105 × 26 × 14 | Rosas |
| Colombia | Flores Timaná | HB | 98 × 27 × 26 | Rosas |
| Colombia | Flores Timaná | Long HB | 120 × 30 × 30 | Rosas de tallo largo |
| Colombia | Yasa | QB | 97 × 24 × 10,5 | Crisantemos |
| Colombia | Yasa | HB | 104 × 25 × 25 | Crisantemos |
Fuentes: Santa Clara Gardens, Nivalia Flowers, Flores Timaná, Yasa.
Estas diferencias afectan directamente al volumen ocupado y a los parámetros del transporte. La caja HB Extra Large de Santa Clara tiene aproximadamente 4,5 veces el volumen de la QB de la misma finca. Con unas dimensiones de 130 × 42 × 42 cm, su peso volumétrico calculado supera los 38 kg. Por tanto, la denominación comercial HB, QB u otro formato no permite determinar por sí sola el volumen físico de la caja ni su peso facturable.
Al mismo tiempo, dos cajas con la misma denominación básica HB de productores distintos pueden diferir considerablemente en anchura, altura y, por tanto, en capacidad real y volumen de carga ocupado. La nomenclatura del sector solo define una categoría aproximada de embalaje, mientras que la geometría física sigue siendo específica de cada productor.
Por qué las cajas para flores son tan largas
La propia flor determina la forma de la caja de exportación.
Una rosa de 70 o 90 cm no puede doblarse simplemente para facilitar el transporte. El tallo debe permanecer recto, el botón no debe soportar carga y las flores del interior deben quedar sujetas para evitar que se dañen entre sí durante la manipulación.
Después de la clasificación, los tallos se agrupan en manojos, se protegen con papel, cartón o fundas de polímero y se colocan horizontalmente. EcoRoses, por ejemplo, indica que, tras la clasificación, las rosas se protegen con cartón ondulado y el follaje se introduce en una funda de polímero. Este tipo de embalaje ayuda a reducir la pérdida de humedad y el riesgo de daños mecánicos. El embalaje se realiza en una zona refrigerada a una temperatura de 0,5-2 °C, tras lo cual las cajas se cargan directamente desde la cámara frigorífica en un camión frigorífico para su transporte al aeropuerto de Quito.
La caja exterior suele fabricarse con cartón ondulado. Avianca Cargo recomienda utilizar cartón ondulado resistente a la humedad para mercancías perecederas, ya que puede formarse condensación en el embalaje al pasar de zonas refrigeradas a ambientes más cálidos. La aerolínea también llama la atención sobre el peso admisible del contenido y la resistencia de la caja al apilamiento.
Otro elemento crítico del diseño son los orificios de ventilación situados en los extremos de la caja, denominados pre-cooling vents. La caja no es hermética: sin canales de ventilación pasantes, las flores densamente embaladas pueden actuar dentro del cartón como un termo, reteniendo el calor de campo y provocando fermentación y el desarrollo de moho gris (Botrytis).
Por tanto, la construcción de la caja debe equilibrar varios requisitos contrapuestos: poco peso, resistencia a la humedad, ventilación y rigidez suficiente para soportar las cargas derivadas del apilamiento.
Cuántas flores caben en una caja
Un error habitual consiste en buscar una única cifra, por ejemplo, "en una HB caben 300 rosas".
A veces, efectivamente, caben 300. Pero no es en absoluto una cifra universal.
Santa Clara Gardens ofrece una especificación detallada para su HB de 120 × 32 × 30 cm.
| Longitud de la rosa | Número de tallos |
| 40 cm | 400 |
| 50 cm | 350 |
| 60 cm | 300 |
| 70 cm | 250 |
| 80 cm | 200 |
En una misma caja física pueden caber 400 rosas de 40 cm de longitud o solo 200 rosas de 80 cm. En la HB Large de mayor tamaño de la misma finca, la capacidad varía desde 450 tallos de 40 cm hasta 250 tallos de 80 cm.
El proveedor ecuatoriano RAD Flowers indica un intervalo todavía más amplio. Para rosas de 40-50 cm señala aproximadamente 350-600 tallos por HB; para 70-80 cm, unos 200-300; para 90-100 cm, unos 200-250; y para tallos de más de 100 cm, aproximadamente 175-200.
La capacidad no depende únicamente de la longitud. También influyen el grosor del tallo, la cantidad de follaje, el tamaño del botón, la variedad, el grado de apertura, el tamaño del manojo y la presión admisible sobre las flores dentro de la caja. Se observa una dinámica similar en las especificaciones de otros proveedores. Por ejemplo, en la especificación de Nivalia para una HBJ de 120 × 35 × 35 cm, la cantidad disminuye de 350 tallos para longitudes de 50–60 cm a 250 tallos para 90 cm.
Por este motivo, dos pedidos de rosas con la misma longitud de tallo pueden ocupar volúmenes físicos distintos incluso con el mismo número de flores. Además, al aumentar la longitud del tallo, el volumen de carga facturable por flor puede incrementarse de forma considerable.
El embalaje ecuatoriano se desarrolló en torno a la rosa
Las prácticas de embalaje de Ecuador no pueden analizarse por separado de la estructura de las exportaciones florícolas del país.
Según el informe estadístico de Expoflores correspondiente a enero-marzo de 2024, las rosas representaron el 74 % del valor de las exportaciones de flores de Ecuador. A continuación se situaron las flores de verano, con un 12 %, y la gypsophila, con un 7 %.
Esta estructura del mercado influye de forma natural en el embalaje. Las fincas ecuatorianas utilizan ampliamente cajas HB largas, tobacco y formatos de mayor tamaño para rosas premium y de tallo largo. En las especificaciones aparecen constantemente longitudes de 70, 80, 90 y 100 cm, y algunos proveedores trabajan incluso con tallos de más de un metro.
La tarea del responsable de embalaje es clara: colocar suficientes rosas para no transportar aire innecesario, pero no tantas como para que una presión excesiva dentro de la caja deteriore la calidad de las flores.
Santa Clara Gardens advierte expresamente de que superar el número recomendado de tallos puede afectar negativamente tanto al estado de las flores como a la integridad de la caja.
Por tanto, una elevada densidad de embalaje no garantiza por sí sola un ahorro. Añadir 25 o 50 tallos puede mejorar el coste de transporte por tallo, pero al mismo tiempo aumentar el riesgo de daños cuando la caja se abra en Europa.
Colombia muestra otra cara del mercado
En Colombia, el sistema de embalaje es considerablemente más diverso. El país exporta enormes volúmenes de flores cortadas, pero su surtido no se limita a un único cultivo premium predominante. En 2025, según Asocolflores, las exportaciones de flores cortadas alcanzaron aproximadamente 2400 millones de dólares y 340 000 toneladas. Estados Unidos representó el 79 % del valor de las exportaciones.
Los ejemplos de explotaciones concretas muestran con claridad hasta qué punto el embalaje depende del producto.
Yasa cultiva crisantemos y utiliza la misma HB de 104 × 25 × 25 cm para distintos grupos. En ella caben 160 tallos de crisantemo Mum de flor grande o 200 tallos de crisantemos Anastasia, Cremon, Ping Pong, Cushion y Daisy. En una QB de 97 × 24 × 10,5 cm, las cifras correspondientes son de 80 y 100 tallos.
Con las hortensias, la lógica es completamente distinta. Para la hortensia blanca, Harmony Flowers indica un embalaje QB de 40 tallos para inflorescencias de 16-18 cm de diámetro, 30 tallos para 19-22 cm y 12 tallos para 23-25 cm.
Andean Bouquet ofrece una especificación aún más ilustrativa. Con la misma longitud de tallo de 55 cm, una QB puede contener 72 mini hortensias con inflorescencias de 8-10 cm o solo 18-21 hortensias grandes con inflorescencias de 26-30 cm. Según la empresa, estas cajas pesan aproximadamente 4-8 kg dependiendo de la variedad y del tamaño de la flor. En cultivos voluminosos, el contenido interior de la caja depende casi por completo de la anatomía de la inflorescencia, lo que hace poco fiables las referencias medias generalizadas.
El peso de la caja no lo dice todo
Una unidad de carga de exportación tiene varios parámetros de peso distintos y es importante no confundirlos.
La tara (tare weight) es el peso de la caja vacía y de los materiales de embalaje.
El peso neto (net weight) es el peso del producto sin el embalaje.
El peso bruto (gross weight) es el peso real total de la unidad de carga, incluida la caja y los materiales de embalaje.
El peso volumétrico (volumetric weight) es un valor calculado a partir de las dimensiones exteriores.
El peso facturable (chargeable weight) es el valor utilizado para calcular el coste del transporte de acuerdo con las condiciones de la tarifa aplicable.
En las especificaciones públicas de las fincas aparecen con mucha más frecuencia las dimensiones de las cajas y el número de tallos que la tara o el peso bruto exacto. Por tanto, no es correcto tomar el peso de una HB vacía de un catálogo y considerarlo representativo de todo el mercado.
Para entender los intervalos reales son más útiles los datos comerciales. RAD Flowers indica para los envíos ecuatorianos un peso real aproximado de 20-26 kg para una HB con rosas, 15-17 kg para una QB con alstroemeria o claveles y 12-14 kg para una QB con otras flores.
En algunos cultivos, la caja puede ser considerablemente más ligera. Por ejemplo, la QB de hortensias colombianas de Andean Bouquet ya mencionada pesa aproximadamente 4-8 kg.
Por eso, hablar del "peso habitual de una QB" sin especificar el tipo de flor carece prácticamente de sentido.
En el transporte aéreo no solo cuentan los kilogramos
En el transporte internacional de carga aérea, para calcular el peso volumétrico se utiliza con frecuencia una relación de 6000 cm³ por kilogramo, equivalente aproximadamente a 166,7 kg por metro cúbico. El método concreto de cálculo debe comprobarse en las condiciones del transportista o del transitario, por lo que este coeficiente no debe aplicarse automáticamente, por ejemplo, a los envíos de mensajería.
La fórmula es:
longitud × anchura × altura / 6000
Tomemos las dimensiones reales de las cajas de Santa Clara.
| Caja | Dimensiones, cm | Peso volumétrico calculado |
| QB | 100 × 28 × 18 | 8,4 kg |
| HB | 120 × 32 × 30 | 19,2 kg |
| HB Large | 120 × 35 × 32 | 22,4 kg |
| HB Extra Large | 130 × 42 × 42 | 38,22 kg |
El peso real de la caja por sí solo no basta para estimar el coste del transporte aéreo.
Supongamos que una HB Large pesa realmente 18 kg. Con un coeficiente de 6000, su peso volumétrico es de 22,4 kg. Si el transporte se factura según el mayor de ambos valores, reducir el peso real en otros dos o tres kilogramos no reducirá por sí solo el coste.
Esto es especialmente importante en el caso de las flores. En ocasiones, resulta más rentable reducir el volumen de la caja que su peso real.
La especificación de Nivalia muestra otro matiz importante. Para cajas de 98 × 28 × 17, 105 × 35 × 35 y 120 × 35 × 35 cm, la empresa indica valores de 7,77, 21,43 y 24,50 kg. Estas cifras coinciden casi exactamente con el resultado de dividir el volumen de cada caja entre 6000. Por tanto, sin una confirmación adicional del proveedor, no deben interpretarse automáticamente como el peso bruto real de una partida concreta.
Por ello, cualquier valor de peso indicado en una especificación de embalaje debe confirmarse con el proveedor. Puede referirse no al peso real de la caja, sino a un valor volumétrico calculado.
Por qué transportar una rosa de tallo largo cuesta más
Tomemos como ejemplo una caja HB de 120 × 32 × 30 cm. Su peso volumétrico calculado con un coeficiente de 6000 es de 19,2 kg.
La finca recomienda colocar en esta caja 400 rosas de 40 cm de longitud o 200 rosas de 80 cm. Aquí entra en juego la regla del peso facturable, basada en el mayor valor entre el peso bruto y el peso volumétrico:
- Una caja con rosas cortas de 40 cm puede contener unas 400 unidades, mientras que una caja con rosas de 80 cm puede contener unas 200. El volumen exterior de la caja sigue siendo el mismo, por lo que su peso volumétrico calculado es de 19,2 kg en ambos casos.
- Si el peso bruto real supera los 19,2 kg, el peso facturable se determinará a partir del peso real. Si es inferior a 19,2 kg y el transportista aplica la regla del valor mayor, el cálculo se realizará según el peso volumétrico.
- Incluso si, para simplificar la comparación, se supone el mismo peso facturable de 19,2 kg, 400 rosas cortas representan 0,048 kg de peso facturable por tallo, mientras que 200 rosas largas representan 0,096 kg. Así, únicamente por caber menos tallos en la caja, la carga logística por cada rosa larga puede llegar a ser el doble.
En este ejemplo, a cada tallo largo le corresponde el doble de peso facturable que a cada tallo corto: 0,096 frente a 0,048 kg.
Este efecto rara vez aparece de forma directa en las listas de precios de las fincas, pero puede influir considerablemente en el coste logístico por tallo para el importador.
Cuando unos pocos centímetros cambian la carga de un palé
Tras la consolidación, las cajas deben colocarse sobre un palé aéreo o dentro de un contenedor aéreo.
Avianca Cargo, por ejemplo, indica unas dimensiones de base de 318 × 244 cm para el palé P6P/PMC y de 318 × 224 cm para el P1P/PAG. El peso y la altura permitidos dependen del tipo de palé, de la aeronave y de su posición en el avión.
En esta fase, incluso unos pocos centímetros pueden ser importantes.
En esencia, toda la industria del embalaje de flores resuelve un problema de Tetris tridimensional en torno a las dimensiones de los palés PMC y PAG. En el mercado aparecen de forma recurrente varios intervalos de longitud de caja, pero no existe un estándar único. Por eso, al formar un palé importan las tres dimensiones: longitud, anchura y altura.
Si una caja es solo 2–3 cm más ancha que el módulo previsto, puede dejar de caber una unidad de carga adicional en una fila y el ULD transportará espacio vacío. Si la caja es más larga, puede ser necesario modificar el esquema básico de estiba. Una combinación poco eficiente de cajas de distintas fincas en un envío consolidado puede dejar sin utilizar parte de la superficie útil del palé.
Por tanto, la eficiencia del embalaje no se evalúa únicamente por el número de tallos de cada caja. También importa cuántas cajas pueden colocarse sobre el palé y qué volumen de carga facturable corresponde finalmente a cada tallo.
Esta es precisamente la razón por la que los productores mantienen varios tamaños de HB en lugar de utilizar una única caja grande universal. La caja de mayor tamaño no siempre es la opción más rentable.
Transporte en seco y agua durante el trayecto
Gran parte del transporte intercontinental de flores se basa en la hidratación previa, el preenfriamiento y un embalaje compacto. Después del corte, las flores se tratan, se embalan en cajas y se envían sin agua libre.
Una etapa fundamental de este sistema es el preenfriamiento, incluida la tecnología forced-air cooling. El palé o un grupo de cajas se coloca junto a un sistema de ventilación forzada que crea una diferencia de presión y hace pasar aire frío a través de las cajas por los orificios de ventilación previstos. La velocidad de enfriamiento depende del diseño de la caja, de la superficie total de las aberturas de ventilación, del esquema de colocación de las flores y de la intensidad del flujo de aire. Los estudios sobre rosas cortadas muestran que el forced-air cooling puede acelerar varias veces el enfriamiento en comparación con el enfriamiento convencional lento y que el tamaño de los orificios de ventilación influye de forma notable en la eficiencia del proceso.
La eficacia de este método depende en gran medida de una correcta gestión del flujo de aire. Durante el apilamiento, los orificios de ventilación de las cajas no deben quedar bloqueados y el esquema de carga debe permitir que el aire frío atraviese la mercancía. Si la circulación del aire queda considerablemente limitada, el preenfriamiento pierde eficacia y aumenta el riesgo de desviación de temperatura incluso antes de la salida.
También existen sistemas en los que las flores se transportan con acceso continuo al agua. Uno de los ejemplos más conocidos es Procona de Pagter. Se trata de un sistema reutilizable compuesto por un recipiente para agua, una cubierta protectora y una tapa ventilada. El formato Valencia tiene una base modular de 30 × 40 cm. Esto permite colocar los recipientes de forma compacta tanto en ULD de carga aérea, por ejemplo sobre un palé PMC, como trasladar posteriormente la partida sin reembalaje a europalés estándar de 80 × 120 cm, con 8 unidades por capa, durante la distribución terrestre dentro de Europa.
Para el transporte aéreo en el que la presencia de agua libre es poco conveniente o está limitada por las condiciones de transporte, Pagter ofrece una esponja especial capaz de mantener la hidratación de las flores durante uno o dos días siempre que se mantenga el régimen de temperatura adecuado.
El embalaje en seco reduce el peso real de la carga y normalmente permite una mayor densidad de carga. Sin embargo, esto no implica necesariamente una reducción proporcional del coste del transporte aéreo: si el peso facturable se determina por volumen, reducir el peso real puede no modificar el coste. Un sistema con agua añade peso y volumen, pero ayuda a mantener el estado de las flores y, en algunos casos, puede reducir el volumen de manipulación posterior.
La opción más rentable depende del tipo de flor, la ruta, la duración del transporte y el modelo posterior de distribución.
Quién decide cuántos tallos se colocan en una caja
El contenido de la caja no lo determina únicamente el productor.
El productor es quien mejor conoce su producto y determina la densidad de embalaje técnicamente admisible. Es quien sabe cuántos tallos de una variedad concreta pueden colocarse sin generar un riesgo excesivo para los botones y los tallos.
El comprador, por su parte, puede especificar la longitud del tallo, el tamaño del manojo, el surtido, la cantidad de flores y el formato del pedido. El exportador o la empresa de consolidación agrupa partidas de distintos productores en un único envío. El transitario adapta la carga al vuelo, la tarifa y la capacidad disponible. La aerolínea establece los requisitos de aceptación de la carga y su colocación en una aeronave concreta.
En la terminal interviene otro participante: el operador de asistencia en tierra. Para este operador, la caja es una de cientos o miles de unidades de carga que deben descargarse, desplazarse, desagruparse, clasificarse y volver a formar parte de un envío en un periodo de tiempo limitado.
Por tanto, el peso real y el contenido de la caja no vienen determinados por un único estándar del sector, sino por una combinación de las características de la flor, los requisitos del comprador y las condiciones de transporte.
Cuando el peso de una caja de flores se convierte en una cuestión de seguridad
Cuanto más densamente se embala una caja, más rentable puede parecer el transporte por tallo. Pero este ahorro tiene un límite físico: las cajas deben retirarse de los palés, transportarse, clasificarse y volver a apilarse en las terminales. Además, una caja de flores larga resulta por sí misma más difícil de manipular que una unidad de carga compacta del mismo peso, ya que cuesta más mantenerla cerca del cuerpo y desplazarla con seguridad en espacios reducidos.
Es en este contexto donde a veces aparece en el sector la referencia de 23 kg. No se trata de un peso máximo legal establecido para una caja en los Países Bajos ni de una prohibición de manipular unidades de carga más pesadas. El Arboportaal neerlandés indica expresamente que la legislación no establece un único peso máximo para la elevación manual. El valor de 23 kg se utiliza en el método NIOSH como referencia para condiciones ideales. En el trabajo real, la carga admisible disminuye en función de la posición de la carga, la frecuencia de levantamiento, la altura, la necesidad de girar el cuerpo y la facilidad de agarre. Por ello, en la logística de flores lo importante no es la cifra en sí, sino cómo deberá manipularse una caja concreta a lo largo de toda la cadena de suministro.
El recorrido de la caja desde la finca hasta el importador
Una misma caja pasa por varias etapas completamente diferentes.
Tras el corte, las flores reciben un tratamiento inicial y se enfrían, para después pasar a clasificación, hidratación y embalaje. La secuencia exacta de las operaciones varía según el productor. EcoRoses, por ejemplo, utiliza una zona independiente de preenfriamiento después de que las flores llegan del campo, mientras que las operaciones posteriores de hidratación y embalaje se realizan en una sala refrigerada a 0,5–2 °C. Después del embalaje, las cajas se transportan al aeropuerto manteniendo la cadena de frío.
A continuación, la carga llega al exportador o a la empresa de consolidación. Allí pueden agruparse partidas de distintos productores en un único envío. La siguiente etapa es el aeropuerto y la formación del palé aéreo. En este punto ya son importantes las dimensiones exteriores de las cajas, la resistencia al apilamiento, el contorno total del palé y las limitaciones de la aeronave concreta.
Después del vuelo, el proceso se realiza a la inversa. El palé se desmonta, las cajas se clasifican por consignatario, se reembalan si es necesario y continúan por la cadena de frío hasta el importador o el mayorista.
En cada etapa, la misma caja se evalúa según criterios diferentes. Para la finca es importante conservar el estado de las flores; para la aerolínea, el volumen y el peso; para el operador de terminal, la facilidad y la seguridad de manipulación; y para el importador, la cantidad y la calidad de tallos comercializables una vez abierta la caja.
Por tanto, el embalaje no puede optimizarse únicamente según los intereses de un solo participante de la cadena.
Qué debe comprobar el comprador
Para un responsable de compras o un importador, la denominación QB o HB por sí sola aporta muy poca información. Resulta mucho más útil solicitar al proveedor una breve especificación de embalaje.
| Parámetro | Qué debe conocerse |
| Formato de caja | QB, HB, HBJ, EB u otro |
| Dimensiones exteriores | Longitud × anchura × altura |
| Producto | Tipo de flor y variedad |
| Longitud del tallo | En centímetros |
| Tallos por manojo | Cantidad |
| Manojos por caja | Cantidad |
| Total de tallos | Cantidad total |
| Peso bruto | Peso real total de la caja |
| Peso volumétrico | Si lo especifica el proveedor |
| Método de embalaje | Embalaje en seco, sistema de hidratación, etc. |
Es especialmente importante no confundir el peso bruto con el peso volumétrico. En la carga de flores, la diferencia entre ambos puede determinar si reducir el peso real de la caja generará algún ahorro en el transporte aéreo.
La pregunta profesional al proveedor no es "¿qué tamaño tiene su Half Box?", sino más bien: "¿Cuáles son las dimensiones exteriores, el peso real y el número de tallos previstos para esta variedad y esta longitud?"
Solo entonces puede calcularse el coste real del transporte.
La caja como unidad económica en la logística de flores
Es fácil reducir el problema del embalaje a un único objetivo: colocar en la caja el mayor número posible de tallos. Sin embargo, en la logística real este enfoque deja de funcionar rápidamente.
Un embalaje demasiado denso aumenta el riesgo de daños. Uno demasiado holgado obliga a pagar por transportar aire. Una caja más grande permite reducir el consumo de cartón por tallo, pero puede aprovechar peor la superficie del palé aéreo. Una caja ligera es más fácil de manipular manualmente, pero no necesariamente será más barata de transportar. Una rosa premium de tallo largo cuesta más, pero también ocupa más volumen de carga por tallo.
Por tanto, el embalaje óptimo depende del equilibrio entre varios parámetros:
calidad de las flores + número de tallos + volumen + peso real + resistencia de la caja + aprovechamiento del palé + facilidad de manipulación + coste de transporte.
En un sistema así no es necesaria una Full Box universal: las dimensiones óptimas del embalaje varían en función del producto y de las condiciones de transporte.
Una rosa ecuatoriana de 90 cm, una hortensia colombiana con una inflorescencia de 28 cm y un crisantemo de la Sabana de Bogotá necesitan cajas diferentes. Lo importante es que cada una permita transportar las flores al otro lado del océano sin pérdida de calidad y que, al mismo tiempo, siga siendo económicamente viable para toda la cadena de suministro.
Fuentes
- Santa Clara Gardens, especificaciones de cajas
- Nivalia Flowers, especificaciones de embalaje
- EcoRoses, tratamiento y embalaje de flores
- Harmony Flowers, especificaciones de embalaje de hortensias
- Flores Timaná, especificaciones de embalaje y logística
- Yasa, embalaje de crisantemos
- Andean Bouquet, embalaje y peso de hortensias
- RAD Flowers, capacidad y peso de las cajas
- Avianca Cargo, requisitos de embalaje
- Avianca Cargo, palés aéreos y ULD
- Pagter, sistema Procona
- Arboportaal, requisitos para la elevación y el transporte manual de cargas
- Expoflores, Termómetro exportador florícola, enero-marzo de 2024
- Asocolflores, Informe del Presidente 2025